Lo intuía desde hacía tiempo... lo notaba en mi pecho cada vez que te veía...

Hace mucho que te conozco y siempre he sabido lo especial que eras para mí.

No me he atrevido nunca a decírtelo y a lo mejor por eso vivo sumida en esta frustración que ha difuminado mi sonrisa.

Ya hace mucho que no hago nada sin pensar en ti, sin tenerte siempre presente y sin desear que estés a mi lado a todas horas.

Por eso no puedo evitar seguirte con la mirada cuando te levantas y te vas...

Por eso me sobresalto cuando me choco contigo...

Por eso me pongo triste cuando tardo más de dos días en verte...

Hoy me he dado cuenta de que, sencillamente, no sé vivir sin ti.

Secretos


Apenas habían pasado tres días desde nuestro último encuentro...

Ese día tú llegaste media hora tarde y yo tuve que esperarte en la puerta; la gente pasaba por la calle y de vez en cuando me sostenía la mirada, supongo que intentaba verte en todos los chicos que pasaban por ahí pero tú nunca llegabas. Se me pasaron mil cosas por la cabeza durante ese rato. Estaba tan preocupada por si nos pillaban, que casi no podía disfturar de estar contigo, de lo que había deseado durante tanto tiempo...

Por fin apareciste con tu maletín de trabajo, tu traje gris que tan bien te sentaba y unas gafas de sol que desentonaban un poco con el día nublado que estaba haciendo. Yo esbocé la mayor de las sonrisas al verte llegar; estabas más guapo que nunca... Entraste tranquilo por la puerta, y como siempre olvidaste quitarte las gafas para guiñarme el ojo... yo entré disimuladamente detrás de ti y te seguí. Los escalones iban subiendo, los metros de pasillo avanzando, y las puertas iban quedando atrás... Por fin te detuviste, metiste la llave en la cerradura y dejaste abierto para que yo pudiera entrar, diez segundos por detrás de ti, como siempre.

Me estabas esperando dentro, apoyado en la pared, ya sin las gafas y sonriendo; acompañé la puerta con la pierna y decididamente me lancé a tus brazos. Tú me levantaste y me besaste. Parecías contento, me dejaste otra vez en el suelo y mientras nos mirábamos a los ojos me dijiste que me querías… me tenías poco acostumbrada a ello, la verdad, así que no pude evitar emocionarme; me agarré a ti y deseé que no me soltaras nunca… Colgada de tu cuello el mundo se veía de otro color, las palabras sonaban más bonitas e incluso parecía que tener que quedar en una triste habitación de hotel a escondidas fuera bonito… Pero mi familia no iba a entenderlo nunca, y tú tenías cosas por resolver ahí afuera, así que no teníamos otra.

Pasamos las siguientes horas sumidos en nuestra intimidad, respirando el uno por el otro, recordándonos con miles de besos y caricias por qué merecía luchar contra todos por nuestro amor… Cuando desperté ya te habías marchado. Sabía que no podías quedarte mucho rato, pero esperaba que me despertaras antes de irte… en vez de eso me dejaste una nota en la almohada.

“La habitación está pagada, no te preocupes. Gracias por estar a mi lado, mi amor.
Nos vemos la semana que viene.Te quiero”

Una semana más sin ti… Me agarré a la almohada, todavía tenía tu olor, y me volví a dormir…

Pasé los tres días siguientes soñando contigo, pensando en ti cada segundo del día, construyendo sueños para poder cumplirlos a tu lado algún día… hasta que una noche, di contigo en un restaurante. Estabas de espaldas en la barra del bar, también llevabas el traje gris y parecías estar removiendo el hielo de una copa. Pensé que a lo mejor estabas con alguien del trabajo así que no vi peligro en ir a saludarte… pero cuando me quedaban diez metros para llegar a ti chirrió la puerta de la calle. Entonces entró ella, tu mujer, y con el ruido que hizo la puerta te giraste tú también. Me viste, la viste a ella y te sobresaltaste… parecía que no supieras qué hacer… pero no hubo de qué preocuparse… tú mujer no me conocía y yo me había convertido en una maestra en esto de guardar las apariencias…

Me quedé como un pasmarote viéndola entrar… Era guapa, eso no podía negarse… pero no la mirabas igual que a mí, por mucho que quisieras negarlo, por mucho que quisieras convencerte de que con ella eras feliz y de que era más fácil seguir con tu mujer que dejarla por alguien diez años más joven que tú. Puede que yo fuera demasiado joven… que no estuviera preparada para vivir mi vida plenamente como una adulta, puede que yo no estuviera a tu altura, pero si algo me habías enseñado tú en el último año era que lo que importaba era encontrar a alguien con quien poder compartir los momentos que tú y yo habíamos compartido… inventar las historias que tú y yo habíamos inventado… y regalarnos la infinidad de besos que habían colmado nuestras noches secretas…

Pero una vez más cogiste el camino fácil y me ignoraste mientras mirabas a tu mujer entrar. Ella sonreía, se frotaba las manos por el frío y empezaba a desabrocharse el abrigo. Tú alargaste los brazos para ayudarla, y cuando se dio la vuelta para que se lo quitaras me miraste… tenías la mirada más extraña que te había visto nunca… no entendía qué querías decirme… ni por qué parecías triste en vez de asustado…

No tardé mucho en entenderlo… Bajo ese abrigo, se escondían todas tus preocupaciones… el motivo por el que llevabas unos meses un tanto distante conmigo, por el que querías que nos escondiéramos todavía más…


Esperabais un hijo. Estabais formando una familia juntos, la familia que yo soñaba que terminarías formando conmigo…

Intenté contener las lágrimas, pero no pude. Salí corriendo a la calle mientras me entrecubría la cara con una mano e intentaba no sollozar. Reflejado en el cristal, vi cómo me seguías con la mirada y cómo tu mujer se extrañaba ante la desoladora expresión de tu cara.

Ya no había más sueños que construir, ni más momentos que compartir, ni más noches secretas que colmar de besos… sabías tan bien como yo que no íbamos a volver a escondernos en ningún hotel y que habían sido sólo tu cobardía e indecisión las que te habían anclado en un matrimonio que no deseabas; yo te había abierto todas las puertas de mi vida hasta el día que cerré la de ese restaurante… y por la última expresión de tu rostro, me pregunto si desde entonces no fuiste tú quién pasó más noches en vela llorando por lo que podría haber sido… pero nunca fue.


Recuerdos de un pasado mejor

Era un domingo después de una comida familiar, habíamos celebrado el cumpleaños de mi abuelo. Yo sólo tenía seis años pero recuerdo ese momento como si fuera ayer, es el recuerdo que tengo más vivo de mi infancia. Tú leías el periódico en el sofá mientras yo revoloteaba por la casa pidiendo a gritos que alguien me prestara atención; me acerqué a tí y tú no levantaste la mirada...te tiré tiernamente de una manga y entonces me miraste y sonreíste.
-¿Qué pasa cariño?- me susurraste.
-¿Por qué no sales a la calle a jugar conmigo?
-Cuando termine de leer el periódico, princesa...
Me quedé unos segundos mirándote sorprendida...no estaba acostumbrada a que me dijeran que no...me fui corriendo al jardín y ahí me puse a llorar. Mis primos seguían jugando como si nada, pero yo quería que salieras tú...a mí no me gustaba jugar con los niños de mi edad, prefería quedarme sentada en la mesa a escuchar lo que decían los mayores...tú me transmitías seguridad, y más allá de los lazos familiares que nos unían sentía una complicidad contigo que no he sentido nunca con nadie más. Apareciste unos minutos más tarde, cuando yo estaba jugando con los barrotes de la barandilla, me cogiste por detrás y me levantaste entre carcajadas...
Recuerdo pocas cosas sobre las otras veces que te vi de pequeña...pero sí que recuerdo los nervios del día anterior, las insistentes preguntas a mis padres...y las ansias de correr hacia a ti cuando te veía llegar...
Te casaste cuando yo tenía catorce años.
Contra mi voluntad acudí a la ceremonia con un traje pantalón negro que se ajustaba perfectamente a mi repulsión adolescente por el color rosa y al luto que, de alguna forma, quería vivir ese día. Todavía no entendía lo que me pasaba, pero sabía que no me gustaba la idea de verte ahí uniendo tu vida a alguien totalmente ajeno a mí, alguien que hizo que yo dejara de ser tu niña favorita, alguien que me robó tu cariño.
El banquete fue una pesadilla vestida de gala. Idas y venidas persistentemente seguidas de mi mirada, fotos en las mesas, bailes con parientes lejanos, y tú no estabas conmigo. Habías empezado una nueva vida y yo no podía hacer nada para cambiarlo...

Seis años después he vuelto a verte. Me miraste de reojo mientras le dabas dos besos a mi madre. Podía verlo en tus ojos, te sorprendiste al verme tan diferente. Con un palmo más de estatura, sin aparatos, con tacones y con los ojos pintados.
-Qué mayor estás...-dijiste en lo que pareció el suspiro. Yo te sonreí.
-Ha pasado mucho tiempo...-(demasiado), pensé.
Te brillaban los ojos...yo estaba a punto de estallar por dentrode la emoción...había vuelto a ser tu niña, lo sabía, no habia ni tiempo ni distancia que pudiera cambiarlo...

No sé cuando voy a volver a verte, ni si algún día se te ocurrirá llamarme, pero ten por seguro que no importa el tiempo que pase, ni las personas que pasen por mi vida. Hay referentes que nunca pueden borrarse y amores que no pueden derrumbarse ni con el mayor de los temblores. Y pase lo que pase, sé que tú siempre serás mi Rose y tú siempre serás mi Jack...

Infidelidad

Carrie y Aidan estaban pasando una agradable tarde en el pequeño apartamento que la columnista tenía en Nueva York. Él había estado fuera un par de días así que tenían muchas cosas que contarse y la añoranza que habían sentido el uno por el otro no les permitía despegarse ni un centímetro; pero la tarde se vio interrumpida por una llamada...

Carrie: ¿Diga?

Voz (masculina) en off: Necesito verte.

Carrie: Miranda, luego te llamo...(con una asombrosa agilidad mental, aunque no por eso menos nerviosa)

Voz (masculina) en off: Estoy en la puerta de tu casa, si no bajas tú, subiré yo...

Carrie: De acuerdo, Miranda, luego te llamo...

Carrie le dijo a Aidan que iba a sacar a Pete, el perro de éste un rato, y que él le esperara en el piso. En el portal estaba él, Mr. Big, el gran amor de la vida de Carrie hasta que apareció Aidan y con el que había tenido un par de deslices el último mes; el último de ellos el fin de semana que Aidan estuvo fuera.

Carrie: No se te ocurra llamarme nunca más a casa; ¡camina! (mientras emprendía un rumbo al azar supuestamente para pasear al perro....)

Carrie y Mr. Big mantuvieron una acalorada discusión a escasos metros del portal de su casa. Había llegado el momento de terminar lo suyo, de poner punto y final a una historia que nunca tendría que haber empezado, o mejor dicho en el caso de Carrie y Mr. Big, que nunca tendría que haber continuado...pero él no se daba por vencido, la acosaba constantemente con llamadas a medianoche y la esperaba a menudo en la puerta de su casa dentro de su coche de cristales tintados que conducía su chófer. Carrie no sabía qué más hacer. Aidan la esperaba en casa y él era el único con quien deseaba estar. En un arrebato de ira Carrie soltó la correa de Pete, y éste aprovechó para empezar a correr. Pocos segundos después, una mujer de larga melena rubia rizada con unos shorts deportivos y unas sandalias rojas de tacón, corría desesperadamente detrás del perro mientras su amante la perseguía a ella. Los tres se perdieron de vista entre sí.

Carrie llegó a casa tres horas después, empapada por la lluvia, y con el rostro lleno de lágrimas. Estaba aterrada por tener que decirle a Aidan que había perdido a Pete, y además, las palabras y promesas de Big no dejaban de acecharle la cabeza. Al entrar en el apartamento, Aidan la estaba esperando preocupado. Pete había regresado solo a casa pocos minutos después, y Aidan no había vuelto a saber nada de Carrie.

Disculpas y lamentos llenaron la boca de la chica en percatarse de lo ocurrido, aunque se sintió inmensamente aliviada en saber que Pete estaba bien.

Carrie: Dios, soy una novia horrible...(dijo con su cabeza mojada apoyada sobre el pecho de Aidan mientras éste la cubría con una toalla seca).

Aidan: Eso no es verdad...pero...me estás engañando, ¿Verdad?

El rostro de Carrie se desgarró. Había llegado el fin, eso no tenía arreglo.

Aidan: Puedo olerte...has vuelto a fumar...

Carrie (confusa, por no saber si sentirse aliviada o todavía más culpable): Sí, es verdad...

"Esa frase era cierta" dijo la voz en off de Carrie en la narración.

Aidan: ¿y vas a dejarlo?

Carrie: te juro que es lo que deseo con todas mis fuerzas...

"y eso...tambien era verdad..."


Escena de Sexo en Nueva York

temporada 3 episodio 10


El olor de estas sábanas

A medida que la luz del alba va penetrando a través de las cortinas de nuestra habitación yo me voy despertando. Tú siempre te olvidas de cerrar las persianas, pero yo no te riño, sé que eso forma parte del niño que llevas dentro.
Aún debe quedar media hora para que suene el despertador, pero a mí me gusta despertarme lentamente. Me retuerzo un par de veces y pongo alguna mueca de sueño que nunca dejaría que vieras, soy demasiado coqueta...de repente me acuerdo de que estoy desnuda, tengo algo de frío, la piel un poco erizada...aunque puede que sea por los recuerdos de ayer por la noche, por el mordisco que ahora me doy cuenta de que tengo en el hombro derecho, porque las sábanas huelen a ti...
Ya estoy cansada de retorcerme y desperezarme, de sonreír con la mirada perdida cuando puedo darme la vuelta y darte un beso. Pero al intentarlo no te encuentro ahí; estás sentado en la cama mirando al frente. A mí me da igual, he venido a por mi premio y no me pienso marchar sin él. Me acerco sigilosamente por detrás y acaricio tu tersa espalda morena, ayer yo no te dejé ningún mordisco, lo que sí que tienes es un buen arañazo...lo beso; tú haces gesto de girar la cabeza y sonríes de refilón. Te abrazo por detrás, apoyo mi barbilla en tu hombro y dejo caer mis manos sobre tu pecho; tú ladeas la cabeza, te brillan los ojos y me sonríes...tienes la sonrisa más preciosa del mundo...aún no me has dejado terminar con la mía que ya me estás besando, otro de tus dulces besos con sabor a tabaco...¿quién me habría dicho que acabaría adorando ese aroma...?


Pero el de hoy sabe diferente, te veo triste, me rompes el corazón con tu mirada perdida...pero te conozco demasiado bien, sé que no hay nada que pase por tu mente sin que yo me dé cuenta...

“No te preocupes, cariño, saldremos adelante...”

Frases pel record

· Eh, però per què portem tanta estona sobre el mar si per anar a Lisboa s’ha de volar sota terra? (Lídia)
· Oh!La Tania no podrà veure porno!(Núria, i en aquell moment, tothom va callar)
· Eh! Que no arribo a l’aixeta! (Lídia)
· Eh! Lisboa són tot rodones! (Lídia)
· I baixa la puta virgen i diu que li facin una església, tindrà morro! (Pablo)
· Ole tu chocho! Ayyy mi pelo!! (Lídia)
· Si “presunto” vol dir jamón, Presuntos implicados, vol dir jamones implicados? (Núria)
· Cuál prefiere usted? (Cambrer) Er más barato!!! (Pablo)
· Que viene la brigada de las pollas! (Lídia)


· “tienes que decir frango, tienes que decir frango” (Lídia) De qué quieres la ensalada? (cambrera) De PÒÒÒÒLLOOOO!! Ay no! De Franco!!(Lídia)
· Tu cuerpo es mío, mío es mi corazón. (Lídia)
· Si come paga, si no come, no paga...
· M’estic bebent una trina fluorescent... (Pablo)
· Hi ha un kellog enganxat a la manta (i al terra, i a la sabata, i a la maleta, i al meu peu...) (Núria)
· Multibanco = multipoia
· Sandes
· Tu poia ahí
· Tu xoxo ahí
· Que se baja el negro del podium!
· Zolo tengo zpaguettis pra tres!
· Bonas almas auxiliàààààre
· Pòòòòllo = franco = frango
· Maioneeesa
· Quiero 1 frango = quiero un pollo ( y no un bocadillo de pollo eh!) (Tania)
· Edioshh, Olááá
· Presuuuunto
· Comboio y sin boio! (Mireia)
· Cascais rápido, Cascais semirápido i Cascáis todas.
· ¿en qué tren nos subimos? En el Cascáis todas, que es más seguro!
· M’he deixat el 7 colinas! (Pablo)
· M’he deixat la clau a fora.(Pablo/Oriol)
· El cantant de fado té peus?
· Oriol no t’acostis a la via que vindrà un boig i et tirarà! (Lídia)
· Patriii puedo ir a tu habitación a cagar? (anònim)
· Cuéntame tus secretos para cagar silenciosamente...
· Jo quan vaig a cagar ho haig de dir, perquè si no és un marrón perquè després entra un i s’ho menja.
· Locooooo(Lídia)
· Visa no, código no, DNI no, MULTIBANCO!
· Qui vol una caricatura del Marilyn Manson??(Núria) Que sou catalans??(Caricaturista...¬¬)
· Marrakesh? Marrakexh? Adónde vas tú? Yo voy a Marrakesh? Cuál es la cola de Marrakesh? Ok vamos al 30! (que no señora que está cerrado) Vamos al 30! Que vamos a Marrakesh!!
· Mon pare no té nas, mon pare no té nas, ma mare és sooorda...
· Que vale, que sí, que gula es intransigente...
· Altura= alta /gula=gul
· Come to Spain! (Lídia)
· Spain is here! (Pablo)
· Una ayudita para una señora pooobre! (Pablo)
· Tengo 3/7/13 hijos! Es que yo follo mucho pero no trabajo, y necesito una ayudita! Necesito un frango para sobrevivir porque mi madre es sorda! (Pablo)
· Quin castell més feo! És hortera de cojones!(Patri)
· Estamos en el barrio de la Fama (Alfama) (Lídia)
· Bien, ens falten 2 parades!
· He posat el cul al mateix lloc on potser el va posar Pessoa! (Pablo)
· Jo només menjaré una amanida...
· Vamos a llegar a Sabadell con 10 kilos de más, estamos comiendo como unas cerdas, somos unas putas gulas y yo esta noche no ceno!
· Jo vull bacalla! Las bacalááás!
· Puta platja!Vols dir que no estem a una duna¿ (Núria)
· Tinc sorra al melic, a l’intestí, a l’orella...
· 5 € 3 bebidas...(letra pequeña: no alcohólicas)
· El cantant de fado porta el pijama a sota la capa! És un gigoló! Ara es treurà un làtigo d’aquí sota!
· Lídia tens una aranya al cap!!
· On cony està el castell?
· 7 Entradas para menores de 17...¬¬ Y los DNIs?
· Quiero una cerveija!!!(Patri)
· El nostre vuelo és XG 1033, a veure, per recordar-nos-en XG= xoxo grande! (Lídia)
Un regalet:

El meu aniversari

És dissabte per la nit i sortim a celebrar el meu cumple..

M'enfundo el vestit blau marí les sabates platejades i surto de casa. Primer dono trenta mil voltes per acabar aparcant el cotxe al costat de casa meva...i després puja caminant fins al Verdi.

Primera anècdota de la nit: on és l'Aleix??


On voleu que sigui? a l'Hotel Verdi!!

Al cap de poc, aconseguim reunir-nos tots, sense grans retrassos (cosa rara) i podem proseguir/començar amb la celebració...



El Pablo s'ha retrobat amb el seu amor platònic.
No ho neguis, sabem que és veritat...



Sopem sense gaires entrebancs...excepte pels subidons de sangria que pilla la penya (perquè jo, no...)...i arribem al moment interessant!

els regals!


Papallones, cors, una postal preciosa!!



I el meu vici en format DVD!!


Una nit genial amb tots vosaltres. No fan falta grans ocasions, ni grans aconteixements, ni grans fets, ni grans paraules, amb la vostra companyia en tinc prou...

Amb les tres fiesteras, que després d'aquesta foto els hi podríem dir les noies del Factor X (pero que muy X!)

Els meus nens.












L'alejuuu.


La cigroneta!


I la parella més maca del món!


Encara ens queden molts aniversaris per celebrar junts! I encara que ja ens endinsem en la crisi dels 20...hem d'aconseguir que cada vegada siguin millors!

Un peto i gràcies!